Maria Jesús Ibáñez a El Periódico. Las reglas del juego no convencen. En un momento de fuerte caída demográfica de la población infantil, no es justo, dicen familias, maestros y otros defensores de la escuela pública, que la Conselleria d'Ensenyament anticipe cierres de aulas antes de que los padres puedan preinscribir a sus hijos en el colegio que más les convence, o más les conviene. Estas voces, a las que últimamente se están uniendo también las de algunos ayuntamientos (de momento, gobernados por partidos de izquierdas), reclaman que todos los colegios que se financian con fondos públicos de la Generalitat, sean de titularidad pública o de titularidad privada, pasen por un mismo rasero a la hora de atraer a nuevos alumnos. Que haya, en definitiva, igualdad de condiciones.